Maldecir los calzoncillos
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En 1915, los crupiers de Barcelona se llamaban Fiera, Ganso, Palabras, Papitu del Nas, Joanet de la Trotxa, Titiu, Manobre y Nano-petit. Lo sabemos porque el 3 de febrero de 1915 la revista Papitu publicó una lista de motes de crupiers de los diferentes cafés de Barcelona. Eran los buenos tiempos de la guerra del 1914-1918, en Barcelona corría la pasta y, en los bares, se jugaba. Era también la edad de oro del ingenio lingüístico. A diferencia de lo que pasa hoy, cuando todo se ventila con frases insípidas y fofas, mucha gente se entretenía a crear maneras de decir personales que les individualizaban como a nosotros nos individualizan los tatuajes. A los dependientes les llamaban Cametes de sucre, el Niño Gótico, el Paparra, el Ciclopèdic. Y a los cocheros, el Niño Llorón, el Para-taula, el Medio metro, el compadre Zaliva (que debía ser zopas).
En este contexto, el Papitu organizó un concurso de maldiciones de gitano, que tenían que ser enrevesadas y reconsagradas, lo más posible, porque eran maldiciones de gitano de segundo grado, parodias de maldición de gitano. Y si las originales ya eran churriguerescas y cómicas, las imitaciones tenían que superarlas.
‘Aixís te quedéssis calvo i haguéssis de fer servir la calva de mirall per a fer-te la clenxa!’Se publicaron noventa y nueve. La semana pasada les prometí un ramillete. Aquí va:
73. Maleitsiga la sola dels sabatots que portava la planxadora que va planxar la primeracamisa planxada que va portar el germà de ta mare!
Es un humor memo con una referencia a la familia que les debía parecer que encajaba con lo gitano.
70. Me cago en els pèls de la zona neutral!
¿Qué debía ser la zona neutral? ¿El culo?
65. Aixís te sortissin senceres pel forat de sota la cua totes les garrofes que has menjat aquesta setmana!
Los gitanos acostumbraban a vender y a esquilar ganado y las algarrobas eran un buen recurso para inventar maldiciones:
63. Maleïda sigui la beta dels calçotets de l’home que va cullir les garrofes que menjava la burra que portava a Maria santísima!
A veces, se aprovechan del doble sentido:
50. Déu faci que menjant nous t’empassis distretament la del coll!
Y combinan ideas, como en el teatro del absurdo.
47. Aixís te quedéssis calvo i haguéssis de fer servir la calva de mirall per a fer-te la clenxa!
A menudo, la maldición comporta un suplicio corporal.
44. Déu faci que tinguis bessonada cada tres mesos!
14. Aixís tinguéssis l’oido més fi que un tísic i un veí que aprengués a tocar l’acordeon!
El ganador fue el número:
37. Voldria que et passés un tren a tota velocitat per les vies urinàries!
Que bien se lo pasaban aquella gente, jugando con la lengua.
lavanguardia