El legado de la Canadiense

En el último congreso confederal de UGT en Barcelona se revivió la memoria de la huelga de 1919, “La Canadiense”. Lo que comenzó como protesta ante despidos y recortes salariales se transformó en una huelga solidaria, demostrando la fuerza y determinación de la clase obrera catalana, ampliándose al resto del Estado. Si bien la CNT fue principal impulsora, UGT jugó un papel crucial al extender el conflicto a nivel nacional con huelgas de apoyo, lo que finalmente presionó al Gobierno para promulgar un decreto que, entre otras, establecía la jornada de ocho horas. Este hito no fue un gesto de benevolencia gubernamental, sino la consecuencia del poder de organización y solidaridad obrera.
Hoy, tras intensas negociaciones de casi un año, Gobierno y sindicatos alcanzamos un acuerdo histórico para reducir la jornada laboral semanal a 37,5 horas sin recorte salarial, respondiendo a demandas del siglo XXI, donde la conciliación entre la vida laboral y personal y el bienestar de las y los trabajadores se han convertido en pilares fundamentales para sociedades más justas y equilibradas.
Estar a la altura: huelga del 1919, reducción de jornada y refuerzo del tejido empresarialA pesar de las reticencias de ciertos sectores, la historia y la experiencia internacional avalan que una jornada laboral reducida no solo mejora la calidad de vida, sino que también impulsa la productividad y la eficiencia. Países como Francia y Dinamarca, con jornadas inferiores a 40 horas semanales, han combinado la reducción de horas de trabajo con un alto rendimiento económico. En España, el refuerzo de la negociación colectiva y la ampliación de derechos, lejos de debilitar el crecimiento, han contribuido a una economía sólida y resiliente, beneficiando a trabajadores y a empleadores.
Diversos estudios respaldan el impacto positivo de una menor carga horaria. En Navarra, donde la jornada laboral promedio ya es de 37,5 horas y los salarios son superiores a la media nacional, se observa un crecimiento económico robusto, bajos índices de desempleo y una productividad destacada en comparación con otras regiones europeas; desmintiendo el argumento de que una jornada más corta perjudica a sectores específicos o a la competitividad en general. En paralelo, numerosos convenios sectoriales en España, como el del comercio general, establecen jornadas entre 1.775 y 1.800 horas anuales. Un estudio reciente de UGT basado en casi 250 convenios provinciales (donde más del 31% pacta jornadas inferiores a 37,5 horas semanales) evidencia la viabilidad y los beneficios de esta medida.
El próximo martes 4 de marzo, nos concentramos en las históricas instalaciones de “La Canadiense” para rendir homenaje a quienes hace más de un siglo lucharon por la dignidad laboral, haciendo un llamamiento urgente a los partidos. La aprobación en el Congreso para reducir la jornada laboral no solo honrará ese legado, sino que sentará las bases para una sociedad más equitativa y próspera. Es el momento de que los partidos demuestren su compromiso con el bienestar de la ciudadanía y apoyen una iniciativa que beneficiará a millones de trabajadores, fortaleciendo el tejido económico de miles de empresas.
lavanguardia