Ex policía juvenil de Marsella juzgado por violación de niñas filipinas

El exfuncionario, de 46 años y cuatro años en prisión preventiva, comparecerá también ante el tribunal penal por posesión de unas 3.000 imágenes y vídeos de pornografía infantil. El juicio está previsto que se prolongue hasta el jueves.
El caso comenzó en Marsella con un informe del director de un hogar donde un joven de 17 años, víctima de violación, recibía mensajes tendenciosos a altas horas de la noche por parte del policía encargado de su investigación.
En la unidad de menores surgieron preguntas sobre este colega, descrito como "amable" y "indiferente", y los agentes recordaron, por ejemplo, su interés por las fotos de sus investigaciones.
El acusado intentó desestimar las sospechas: "Si el lobo está en el redil, debemos abrir rápidamente una investigación", le dijo a su jefe, quien le envió una carta de advertencia sobre sus mensajes con la joven víctima, a la que llamaba "mi gata".
La investigación abierta por la fiscalía de Marsella culminó, en junio de 2021, con el registro del domicilio del agente de policía, donde se incautaron miles de imágenes de pornografía infantil y se encontraron rastros informáticos de búsquedas dirigidas a jóvenes, incluso en la darknet.
Luego, una cosa llevó a la otra: surgió el camino del turismo sexual para este hombre, que parecía fuera de toda sospecha, que viajaba todos los años a Filipinas, tras haberse convertido en presidente de la rama francesa de una institución que trabaja para la protección e integración de los niños de la calle en Manila.
Los investigadores lograron localizar a las dos víctimas por las que ahora se le juzga. Interrogados en febrero de 2024 en el marco de una investigación internacional, los dos huérfanos, que dormían en una acera de la capital filipina, reconocieron al "turista estadounidense" en una foto.
En septiembre de 2018, primero en un terreno baldío y luego en su apartamento, había intercambiado sexo por unos miles de pesos, o unas decenas de euros.
Las declaraciones de estos dos jóvenes revendedores de jeepneys (transporte público, ndlr) confirmaron así una nota escrita en septiembre de 2018 por los acusados, que daba un relato gráfico de agresiones sexuales y violaciones de dos jóvenes mendiga.
El tribunal penal espera su postura sobre los cargos en su contra, tras haberlos reconocido y posteriormente impugnado. Se espera que este juicio comience sin las dos víctimas, una ausencia que sin duda generará un debate sobre si la audiencia debe celebrarse a puerta cerrada.
Hablando de un "patrón retorcido", el policía describe en una carta: "Una curiosidad que se había vuelto adictiva, el deseo de ver siempre más. Cuando tenía ese destello de lucidez, cerraba la computadora, asqueado. Y lo peor fue que al día siguiente, me infundió el impulso para el trabajo, para proteger a estos niños".
"Síndrome de Peter Pan"La personalidad de este hombre, que según un experto psicólogo sufre el síndrome de Peter Pan, una especie de rechazo a la edad adulta y a la inmadurez, estará en el centro de los debates.
La investigación estableció que se había creado una realidad paralela. Ante sus colegas, se presentó como un tercero de confianza de un ahijado llamado Gabin, quien no existía, pero de quien mostró una foto, extraída de las redes sociales de un joven DJ belga...
Cinco asociaciones de protección infantil han presentado demandas civiles. «Nos enfrentamos a una maniobra maquiavélica, un modus operandi sin precedentes: erigirse en embajador de la protección infantil y, bajo esta apariencia, llevar a cabo misiones policiales y humanitarias», opina Céline Astolfe, abogada de la Fundación para la Infancia.
SudOuest